En Volver al futuro III, Marty decide viajar al pasado para avisarle al Doc de 1.885 que lo van a matar por una deuda de 80 dólares.
Momentos previos al viaje, aún en 1.955, Marty manifiesta su preocupación por chocar contra la pared del autocine (donde hay un dibujo de unos indios) antes de lograr alcanzar la velocidad necesaria para viajar en el tiempo.
El Doc lo tranquiliza recordándole pensar en cuatro dimensiones. Que una vez que viaje en el tiempo, esos indios no estarán allí. “those Indians won’t even be there”, le dice exactamente.
Cuando el DeLorean llega a 88 millas, gracias al condensador de flujos, Marty es transportado al lejano oeste en 1.885, donde es recibido por unos indios que justo andaban maloneando por ahí. Lo persiguen a flechazos y le dan al taque de Gasolina, lo cual desencadena el problema por el cual no pueden volver. No es que no tenían plutonio, como en la uno, si no que lo que no tenían era combustible, simple Gasolina que aún, en ese momento, no se había inventado.
Por eso es que deciden hacer toda esa chingadera de empujarla con un tren.
Pero el caso es que el DeLorean agujereado a flechazos es el que lleva Marty al pasado. En ese mismo pasado también debería estar el otro DeLorean, el que llevó originalmente al Doc allí, cuando en la dos le cae un rayo que lo hace viajar accidentalmente.
Es decir, que en 1.885 hay un DeLorean escondido en la mina que tiene el tanque de Gasolina intacto y quizas con medio tanque lleno.